Fomentar la participación activa de la ciudadanía en las distintas propuestas, iniciativas y fases del proyecto Metro de Bogotá, promoviendo mecanismos de incidencia y concertación territorial.
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Puntos de control
Acta de cierre Red de Apoyo- Acuerdo de confianza Sena - ASAB
Para el cierre del Acuerdo de Confianza se realizó un último recorrido interinstitucional con la participación del SENA, el Concesionario Metro Línea 1 S.A.S., la Empresa Metro de Bogotá, la UAESP y la
interventoría de alumbrado público. El recorrido se desarrolló desde la calle 14 hasta la calle 40 sobre la troncal de la Avenida Caracas, en cumplimiento del compromiso asumido por Metro Línea 1
denominado “Corredores Seguros”. Durante la actividad se verificaron puntos críticos de iluminación, condiciones de movilidad peatonal y vehicular, así como la efectividad de las acciones implementadas para mejorar la seguridad en el entorno. Este recorrido permitió consolidar observaciones finales, identificar avances significativos y reafirmar la corresponsabilidad institucional para la sostenibilidad de las medidas adoptadas.
Fomentar la participación activa de la ciudadanía en las distintas propuestas, iniciativas y fases del proyecto Metro de Bogotá, promoviendo mecanismos de incidencia y concertación territorial.
Vigencia del compromiso
Detalles del compromiso
La planeación y ejecución de las obras de la Primera Línea del Metro de Bogotá han generado impactos significativos en el entorno inmediato del Centro de Gestión Administrativa (CGA) del SENA, ubicado en la Av. Caracas #14-80, especialmente en materia de movilidad, seguridad ciudadana y accesibilidad. El cierre de la estación de Transmilenio Calle 19 ha derivado en un aumento considerable de la congestión vehicular, la disminución de rutas accesibles y la falta de corredores peatonales seguros, afectando la circulación cotidiana de estudiantes, docentes, personal administrativo y transeúntes del sector.
Uno de los aspectos más críticos detectados es el incremento de situaciones de inseguridad, particularmente en horas de la madrugada y la noche, cuando muchos aprendices deben movilizarse en condiciones precarias y con una escasa presencia institucional en el espacio público. A pesar de que el CGA cuenta con un contrato de vigilancia privada permanente, este servicio resulta insuficiente ante la densidad poblacional y la complejidad del entorno. Esta realidad ha generado una percepción creciente de vulnerabilidad entre los miembros de la comunidad educativa, dificultando el ejercicio de sus derechos y su participación activa en la vida urbana.
Adicionalmente, se evidencian problemas relacionados con el deterioro del alumbrado público, el mal estado de algunos tramos peatonales, la insuficiencia de puntos de control y la desarticulación de esfuerzos entre entidades distritales. La falta de canales claros de información sobre los Planes de Manejo de Tránsito (PMT), cambios en la movilidad, eventos institucionales y acciones preventivas ha profundizado la desconexión entre la comunidad y los procesos de transformación del territorio.
Ante esta situación, diferentes actores institucionales, como la Secretaría de Movilidad, la Secretaría de Seguridad, la Policía Nacional, el Concesionario Metro Línea 1 S.A.S., la Universidad Distrital y el IDPAC, han avanzado en la construcción de compromisos conjuntos para mitigar los impactos de la obra, restablecer condiciones mínimas de habitabilidad y fortalecer la corresponsabilidad ciudadana.
Desde esta perspectiva, la problemática no se reduce únicamente a una afectación puntual de la movilidad o la seguridad, sino que pone en evidencia la necesidad de construir respuestas integrales, participativas y sostenibles, que reconozcan el rol de la ciudadanía como actor clave en la transformación urbana, y que garanticen su derecho a un entorno seguro, accesible y digno.
Uno de los principales problemas identificados es la alta inseguridad en la zona, especialmente en horas de la madrugada, afectando a los aprendices, funcionarios y demás personas que transitan por el sector. Aunque el CGA cuenta con un contrato de vigilancia con un puesto de seguridad y un canino las 24 horas, este recurso resulta insuficiente para garantizar la protección de la alta población que circula diariamente en el área.
En este contexto, se han desarrollado reuniones con distintas entidades, entre ellas la Secretaría de Movilidad y el Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal (IDPAC), con el propósito de analizar soluciones. Desde la Secretaría de Movilidad se ha revisado el Plan de Manejo de Tránsito (PMT) y su implementación, resaltando la necesidad de mantener una señalización adecuada y definir rutas alternas para minimizar la congestión. Se han analizado ajustes en los accesos a estacionamientos y en las rutas del transporte público y privado, con la expectativa de que las propuestas presentadas sean aprobadas y ejecutadas en breve.